1º DE MAYO

Fiesta del trabajo y de los trabajadores.

Hay desde una perspectiva de progreso, plantearse el futuro de los trabajadores, basado en el bienestar social, en el talento y la motivación.

Lástima que los sindicatos anden anquilosados en el pasado, en la lucha de clases,

cuando lo que deben procurar es la mejora del trabajador ante todas las entidades sociales y no solo ante el empresario que lo han puesto de bestia negra todo este tiempo.

Las máximas (lucha de clases, banderas republicanas) no hacen mella en el trabajador medio.

El trabajador lo que desea es mejorar su nivel de vida, no solo con mejoras salariales, sino con la formación que poco a poco se sigue, pero a niveles ínfimos: no todas las Comunidades Autónomas tienen una política de fomento y mejora de las condiciones del trabajador: Cursos, seminarios, o lo mismo estos se desconocen o no le dan la publicidad adecuada, y siempre con unos requisitos que echan para atrás cualquier interés que pudiera haber. No se han planteado por ejemplo, la formación a distancia.

Los sindicatos, como digo, deben abandonar la lucha de clases y remitirse al siglo XXI, donde estamos y ser participes de los problemas de los trabajadores, por ejemplo, en el hecho de las hipotecas. ¿Qué sindicato ha dicho lo más mínimo?

Por eso no solo basta que la empleen contra el patrón capitalista (como si esto fuera Estados Unidos o Japón), sino que negocien con el Gobierno, para que por lo menos suavicen la pesada carga de las hipotecas, que va a suponer un empobrecimiento de muchas familias, sin comérselo ni bebérselo, y por ende, un empobrecimiento del país.

Y ¿Cómo integrar al inmigrante legal o ilegal, en la crisis económica? A estas personas que les vendieron la moto del progreso de España.

Por eso, la situación, de los sindicatos desde mi punto de vista, es hacer que al trabajador no le falte de nada. Porque como bien sabemos, con la implantación del euro, subió la vida un 66,39%, lo que los salarios no han subido ni una tercera parte.

Ese es el gran error económico de la Unión Europea, y si sabía que iba a pasar, se calló.

En resumen, hace falta, sin quitar la alegría de la festividad, un planteamiento responsable de los sindicatos, para mejorar las condiciones de vida del trabajador, pero desde todos los campos: entidades gubernativas, asociativas, patronales.

Que no sea siempre el trabajador el que tenga que apretarse el cinturón, y por favor si no pueden nuestros coches andar con gasolina, que lo hagan con biodiesel.