El perro
El perro es el mejor amigo del hombre.
Sólo tienes que darle un hueso y sacarlo a pasear.
La mujer se va con un “hueso” a pasear.
Había un filósofo, que por cierto exageraba bastante, decía:
“cuando más conozco a la gente, más me gusta mi perro.
El perro es dócil, servicial, es un aliado del hombre. Lo mismo que las mujeres, las hay dóciles, gruñonas, fieles.
Al perro no te lo puedes llevar a la cama, sería una “animalada”.
A algunas mujeres te las puedes llevar a la cama y entonces haces una “hombrada”, algunas lo hacen tan bien que te clavan los pitones y haces una buena faena, como en una corrida de toros, lo malo es que le dan las dos orejas y el “rabo”.
E incluso puede salir a hombros.
También es curioso, cuando hay un perro heróe, no le dicen que ha hecho una animalada,
sino un hombrada. Lo mismo que el hombre, cuando hace algo malo, lo que han hecho es una animalada.
Luego están los perros de la guerra, los dog of the war, que se preguntan ¿Qué hago aquí?
He venido obligado a una guerra, lo a gusto que podía estar en mi perrera o en la casa de mi amo, y me mandan a la guerra, a una guerra que no es mía y que no me van a dar ninguna medalla. Se dice: voy a hacer artificiero y si un explosivo estalla, pues me voy al cielo de los perros.
¡Ay que dolor, que dolor, una mujer en el armario, que dolor!
Lo malo es que la mujer salió del armario, y entonces era un hombre con cuerpo de mujer, y yo la perdí, creyendo que era mujer, pero la felicito, porque ha salido del armario, porque a partir de ahora va a hacer lo que ella sienta-, esto me lo comentaba un amigo en una corrida de cuernos, perdón, en una corrida de toros.
El perro paradigma es el Curro de la lotería, con lo fiel y dócil que era, se percató de lo que valia un premio y harto de servir, cobró el premio del amo y se fue a pasar la vida perra, o sea en este sentido la vida padre.
Curro, el perro, también te daba las zapatillas y el periódico.
Las mujeres, ya, ni una cosa ni otra.
Antes eramos machistas, ahora estamos en un periodo de transición hacia el feminismo.
Yo soy un calzonazos y soy como Curro, pero el premio también se lo queda ella. El premio, no soy yo ni mi atributo, es el físico dinero.
Pero yo estaba hablando de perros, de los perros que abandonan. De algunas mujeres que le tienen miedo a los perros, pero no le tiene miedo a los maleantes.
El perro es el mejor amigo del hombre, la mujer algunas veces es la mejor amiga del hombre.
Es curioso que en estos tiempos de crisis se vuelvan a escuchar canciones como “corazón loco”:
“La una es mi amor sagrado, la mujer de mi casa, que cuida a mis hijos, la otra es compañera de mis sueños a la que no renunciaré “
Hablan de valores, cuando legitiman la infidelidad, y esto es lo que en el fondo el mundo aspira y legitima, o no generalicemos, solo una parte del mundo defiende el corazón loco.
Unos con el físico y el otro con la mente.
La pena es que el perro no pueda convertirse en mujer…. Sería muy perruna.
